La gula. ¿Pecado?

padma hamburguesa

Santo Tomás de Aquino dijo: “Un vicio capital es aquel que tiene un fin excesivamente deseable, de manera tal que en su deseo, un hombre comete muchos pecados, todos los cuales se dice son originados en aquel vicio como su fuente principal. […] Los pecados o vicios capitales son aquellos a los que la naturaleza humana está principalmente inclinada.” Sin ánimo de ofender a nadie, no leo en el concepto sobre la gula que expone Santo Tomás de Aquino, nada que no me atraiga.

Son siete los pecados capitales: lujuria, pereza, gula, ira, envidia, avaricia y soberbia. A manera de confesión me considero culpable del tercero y sé que cuando lean el porqué, ustedes también lo serán.

Wikipedia (que no es mi página favorita pero logra hacer una muy buena descripción) publica que la gula puede ser pecaminosa de varias maneras, se las detallaré a continuación junto con mis apreciaciones:

  1. Comer o beber en exceso de lo que el cuerpo necesita. Pienso que al cuerpo hay que darle lo que pida y como negarle las burbujas finas, los aromas perfectos y complejos de un gran champagne. Cómo decirle que no a un vino tinto robusto y lleno de secretos, a un platillo de comida que lo acompañe y te deje extasiado de placer. Definitivamente el pecado sería no caer en la tentación.
  2. Cortejar el gusto por cierta clase de comida a sabiendas de que va en detrimento de la salud. Creo que para morir solo hace falta estar vivo y en cada rincón del mundo hay una propuesta gastronómica que te hace pensar que vale la pena como último bocado de tu vida, aunque ese sentimiento dure solo unos segundos. Como dato curioso a los reos condenados a muerte se les permite comer lo que deseen en su última cena, ¿No es ese un acto de oda a la gula en su máxima expresión?
  3. Consentir el apetito por comidas o bebidas costosas, especialmente cuando una dieta lujosa esta fuera del alcance económico. ¿Y para que trabaja uno? Cuando alguien muere no se lleva nada a la tumba. Soy partidaria del ahorro, no comulgo con el derroche, pero por otro lado, creo que es más pecaminoso ser tacaño y pasar la vida guardando hasta el último centavo cuando finalmente no se tendrá ni el tiempo ni la energía para gastarlo. La buena gastronomía a veces cuesta mucho, pero vale su peso en placer.
  4. Comer o beber vorazmente dándole más atención a la comida que a los que nos acompañan. Puede ser que aquí coincida, nunca se debe comer vorazmente. La comida hay que disfrutarla bocado a bocado, sentir sus diversos sabores, texturas, aromas. A veces hay que cerrar los ojos e imaginar: cómo llego ese plato a tu mesa, de qué huerto salieron las hortalizas, cuál fue la inspiración del cocinero para lograr una armonía, cómo fue elaborado el vino que la acompaña, en fin, todo plato tiene una historia que contar. Será por ello que como sola la mayoría del tiempo.
  5. Desperdiciar la comida estando en la misma categoría que la de comer más de lo que necesita el cuerpo. Aquí si coincido plenamente, la comida no se debe botar, siempre se debe almacenar entre pecho y espalda.

Creo firmemente en que la vida hay que vivirla, es uno quién debe pasar por ella y no la vida por encima de uno, si eso incluye cometer algunos pecados capitales bienvenidos sean y si solo uno de ellos pudiera elegir, seria sin lugar a dudas el de la gula. Porque no hay comida que no llene el alma y siempre será preferible tener una “barriga llena con el corazón contento” a ver los alimentos tan solo como gasolina para el cuerpo.

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