El arte subjetivo de la degustación

Articulo escrito por Vanessa Barradas para la revista Habitat a la Carta en su edición 13, 2do Aniversario

En Venezuela cada vez son más las personas interesadas en aprender sobre vinos, la “moda” que se creía existía ha dejado de serlo y día a día crecen los aficionados quienes traen a su vez una sed de conocimiento infinita, tanto como de vino.

Pero ¿Cómo saber si el vino está en buen estado o no?, ¿Cómo estar seguros de que tipo de caldo nos gusta? , para eso debemos siempre degustar con propiedad cumpliendo algunos principios básicos a la hora de hacerlo.

Lo primero que hay que hacer luego de que nos sirven el vino es tomar la copa por el pie o base no solo porque de otra manera lo calentamos sino porque podríamos mancharla además de transmitirle nuestros aromas (perfume y crema entre otros); luego debemos siempre utilizar una servilleta blanca de tela o de papel que nos deje ver el color a través de ella inclinando un poco la copa, esto nos dejara observar los matices tanto de los vinos blancos como de los tintos.

El color para la mayoría de los vinos (blancos, rosados y tintos entre otros) no debe ser turbio a menos que nos encontremos con algún vino orgánico o para decantar; también podremos observar las lagrimas o piernas que se desprenden en la copa dándonos una idea de si el vino es muy alcohólico o no.

Pasado el momento de observar y sin agitar la copa fuertemente llevamos el vino lo más cerca de la nariz que nos permita para percibir los primeros aromas que serán los característicos de la uva y su entorno de crecimiento, al agitar nos invadirán los aromas secundarios en donde sentiremos qué le dejó el proceso de fermentación a dicho producto además de sentir en el caso de los tintos madurez y sensaciones complejas producidas por su paso en barrica. Oler el vino nos despierta el alma y el corazón, debemos darnos un tiempo prudente para descubrir sus sensaciones; si por el contrario encontramos olores que nos recuerden al oxido, Jerez (a menos que sea este tipo de vino), huevo podrido o trapo viejo no duden en desecharlo.

Por último lo probamos llevándonos a la boca un buen sorbo el cual mantendremos por aproximadamente 5 segundos como si se tratara de un beso francés, la idea es percibir los cuatro sabores presentes como son el dulce, salado, acido y amargo, los mismos se deben sentir de manera armónica sin que uno predomine sobre el otro de manera desagradable.

Todos los factores de la degustación en un vino son importantes pero a lo que más le debemos prestar atención es a nuestras propias sensaciones ya que nadie tiene un mismo paladar; la degustación en si es muy subjetiva, solo mediremos si nos gusta o no, qué tipo de uva o color de vino es de nuestro agrado y cual nos hace sentir bien además de cómodos generándonos placer así sea acompañado con comida; o con alguien ¿Porque no?.

 

Anuncios

Un comentario sobre “El arte subjetivo de la degustación

  1. Vanessa,

    ¡ Interesante “sofá virtual” !

    Por aqui me pasearé más a menudo; coincidiendo en el placer por los sabores que nos ofrecen los caldos; y por el deleite (o disfrute) del descorche…

    Saludos / Beny.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s