MI COLUMNA EN EL UNIVERSAL: MUNDO GOURMET.
El sábado 30 de julio me estrené como columnista en El Universal, la columna se llama Mundo Gourmet y saldrá cada 15 dias; de mas esta decir que me siento feliz y agradecida por esta oportunidad.
Aqui les comparto mis escritos y lo seguiré haciendo a medida que salgan publicados, espero los disfruten ya que están dedicados a todos ustedes mis leales seguidores.
Pueden conseguir esta columna los sábados también en la web: www.eluniversal.com en la sección Vida.
Salud!
Vida de un vino
“Para saber cuánto dura un vino hay que analizarlo desde la etiqueta”
sábado 8 de octubre de 2011 12:00 AM
Es común escuchar la frase: “Mientras más viejo sea el vino, estará mejor”. También existen personas que guardan una botella de champagne por muchos años esperando un motivo importante para poder descorcharla. Hoy conoceremos que tan ciertas son estas afirmaciones.
“¿Cuánto tiempo dura un vino?”, me preguntan constantemente y, aunque no hay reglas establecidas, existen una serie de tips que pueden ser tomados en cuenta a la hora de conservarlo. Compartiré algunos:
Se debe buscar en la botella el año en que las uvas fueron cosechadas. Ese tiempo muchas veces nada tendrá que ver con el momento en que el producto sale a la venta, siendo que las uvas de un caldo pueden haber sido vendimiadas (cosechadas) en el 2004, pasar por un proceso de crianza en barrica de un año, seis meses en botella y finalmente salir al mercado en el 2006 sin que esto lo indique la etiqueta. Ejemplos de este tipo de vinos: Valduero Crianza, Coto Crianza y Marques de Cáceres Crianza. Estos productos pueden durar guardados hasta poco más de 5 años y poseen una complejidad media.
Siempre tomar en cuenta el año en curso. Si estamos en el 2011 y observamos un vino que indica 2010 en la etiqueta el mismo es joven, incluso a veces no tiene paso por barrica y por esto no debe guardarse mucho tiempo, debe consumirse antes de que pase un año luego de adquirirse y usualmente son frescos y afrutados. Ejemplos de este tipo de vinos: Vistamar Brisa Merlot (recién llegado al mercado) y Frontera de Concha y Toro.
Si observan un producto con más de 10 años de vejez, tomando en cuenta como referencia el año en curso, ese vino puede ser considerado de guarda. Seguramente tuvo un proceso de crianza largo tanto en barrica como en botella antes de salir al mercado y ahora es poco probable encontrar en una licorería caldos viejos que no estén aptos para el consumo. Aquí se le da un voto de confianza al lugar en donde se compra la botella. Ejemplos de estos vinos son Vega Sicilia Único, Petrus y muchos vinos españoles gran reserva. Serán vinos con gran potencia y complejidad.
Definitivamente para saber cuánto dura un vino hay que analizarlo desde la etiqueta, se puede ir más allá y buscar información en la página web de la bodega, es común encontrar su periodo de duración en ella. Lo principal es no asumir que cualquier tipo de vino es para guardar ya que habrá algunos que mejorarán con el tiempo mientras que otros perderán sus características organolépticas.
Vinos blancos
“El vino blanco nos representa tanto o mucho más que un vino tinto”
sábado 24 de septiembre de 2011 12:00 AM
El clima de Venezuela es tropical y por eso los vinos que más deberían consumirse son los blancos, los espumosos y los rosados. Hoy hablaremos sobre los primeros de la lista.
Para elaborar un vino blanco se prensa la uva y luego se fermenta el jugo a baja temperatura. A veces, según la bodega, se deja piel de la fruta en el mosto para otorgar un poco más de aroma y sabor al producto.
El vino que se obtiene se embotella casi inmediatamente para salir al mercado, más en el Nuevo Mundo, cuyos vinos blancos son mayoritariamente frescos y afrutados.
Como excepción a la norma pueden encontrarse caldos elaborados a partir de uva Chardonnay, que pasan al menos tres meses en barrica. Un ejemplo es el Marqués de Casa Concha, variedad que resiste bien el método y ofrece vinos bastante complejos.
Otro caso son los nuevos sauvignon blanc, que también tienen un paso ligero por madera, como los de las casas Tarapacá y Castillo de Molina.
Otra variante son los vinos blancos hechos de un solo tipo de uva que provienen de diferentes viñedos. Se toma la mejor fruta de cada uno. Los vinos chilenos 35 Sur de Viña San Pedro están entre ellos.
Para el Sauvignon Blanc se utilizan uvas del valle de Curicó o del Elqui, y para el Chardonnay se combinan también variedades de los valles de Rapel y de Bío Bío. Son productos que definitivamente hay que probar por su calidad y excelente precio..
Como caso curioso vale la pena recordar que actualmente se elaboran vinos blancos a partir de uvas tintas, lo cual es posible gracias a la fermentación del mosto sin maceración con la piel de la uva, pues los jugos de todas las variedades son blancos.
Hay vinos blancos bastante especiales que se elaboran principalmente en Francia. Incluiré en esta lista a dos grandes tanto de Burdeos como de Borgoña: Chateau Haut-Brion Blanc Pessac Leognan y Montrachet Domaine de la Romanee Conti, respectivamente, productos que pueden durar más de veinte años debido a las características del suelo donde crecen y los métodos, muchas veces artesanales, con los que se elaboran. Son tan exquisitos como costosos.
Un vino blanco siempre combinará con nuestro entorno tropical, así que por esa razón debemos alimentar nuestro gusto por ellos, dejando atrás mitos como los que refieren que son de baja calidad o para principiantes. El vino blanco, hay que decirlo, nos representa tanto o más que un vino tinto.
Los vinos Reserva
“En los vinos españoles, se ha percibido una adaptación al nuevo mercado…”
sábado 10 de septiembre de 2011 12:00 AM
Muchas veces, cuando escogemos un vino para llevar a la casa, principalmente cuando se trata de un tinto, procuramos que los mismos sean Reserva, ya que asumimos que son los de mayor calidad. Hoy aprenderemos sobre el verdadero significado de esta palabra y sus diferentes usos.
En España, los vinos tintos Reserva están bien definidos, además de controlados por entes reguladores, que solo permitirán que se les llame así a los caldos que hayan pasado tres años en la bodega antes de salir al mercado. De este tiempo, al menos un año, los vinos debieron estar criándose en barricas de roble.
También existen otros términos regulados que se aplican a vinos tintos españoles, los cuales tendrán que ver con su paso por barrica y posterior afinamiento en botella: Los Crianza, que es un vino cuyo envejecimiento será de 24 meses de los cuales su permanencia en madera será de seis meses como mínimo y en la botella pasará el resto del tiempo, todo esto antes de salir al mercado, y los Gran Reserva, caldos más complejos y hasta costosos que permanecerán 5 años en su bodega de origen antes de ser comercializados. De estos, 18 meses pasarán por madera y el resto en botella.
En los vinos tintos de Nuevo Mundo las leyes son diferentes, ya que hemos podido leer en etiquetas chilenas, argentinas y uruguayas, referencias como: Reserva Especial, Reserva Ultra y hasta Reserva Única, dando a entender que son los vinos premium de una bodega. Debo aclarar que estos nombres normalmente no indican ni una referencia hacia las leyes que se aplican a los vinos del viejo continente, sino que son productos en los cuales el paso por barrica ha sido de medio a prolongado, con un margen que va desde 6 meses hasta los 24 aproximadamente.
Recientemente en el caso de los vinos españoles, se ha percibido una adaptación al nuevo mercado en donde, además de tener sus clásicos Crianza, Reserva o Gran Reserva, se producen caldos que no tienen definición exacta pero que satisfacen a un público que demanda lo mejor de las dos filosofías. Así podremos encontrar: TSM de Carmelo Rodero en la D.O Ribera del Duero, MC de Marques de Cáceres D.O.C Rioja y Altar de Bodegas Otazu en la D.O. Navarra.
Existe una diferencia marcada en la ideología tanto de Viejo Mundo como de Nuevo Mundo, cuando se trata de vinos Reserva, en la cual, para disfrutar de los mismos, dependerá de nuestro estado de ánimo y presupuesto. Lo importante es conocerlos, apreciarlos y aprender de cada uno.
“El champagne sólo se produce en la región francesa con este mismo nombre”
sábado 27 de agosto de 2011 12:00 AM
Escucho con frecuencia que las personas en un restaurante o en un evento le ordenan al mesonero una “champaña” cuando quieren degustar un vino espumoso. Normalmente, con eso se refieren a cualquier producto que tenga burbujas recorriendo su camino hacia la superficie de una copa tipo flauta.
Usualmente, el término está muy mal aplicado. El champagne es un vino espumoso que sólo se produce en la región francesa que lleva este mismo nombre. Algunos champagnes que conseguimos en Venezuela son Taittinger, Laurent Perrier y Veuve Clicquot.
Pero ¿qué hay del cava, prosecco u otro tipo de espumoso? Los anteriores son términos que se aplican a productos que también poseen burbujas pero que, según el método con el que se realicen, variarán su denominación. Hoy compartiré algunos conceptos para evitar confusiones y comenzar a llamar adecuadamente a estos vinos tan especiales.
Cava. Vino que por ley se hace con el método tradicional donde la toma de espuma se realiza dentro de la botella. Únicamente se produce en España y sólo en las regiones que pertenecen a la denominación de origen cava, principalmente en Cataluña. Este método es el mismo que se usa para hacer el champagne. Encontraremos en nuestros anaqueles varias de las bodegas más importantes como Freixenet, Codorniu y Juve & Camps entre otros. Su precio-calidad es perfecto.
Prosecco. Espumoso italiano que se realiza únicamente en la región del Véneto. Al método con el que se hace se le denomina charmat y consiste básicamente en tomar la espuma en cubas de acero inoxidable y luego trasvasarla a cada botella. La uva que se utiliza para su elaboración se llama prosecco y de allí deriva el nombre de este tipo de vino. Aquí tenemos muchos, entre ellos Ricordi, Carpene Malvolti y Bottega. Su costo es intermedio.
Espumosos. Son los diversos vinos que no necesariamente tienen denominación ni consejo que regule el método con el que se elaboran. Así, podemos encontrar de viejo mundo y nuevo mundo hechos con método tanto charmat como tradicional. En nuestro mercado reinan los argentinos (Chandon, Nieto Senetiner), seguidos por los chilenos (Santa Carolina, Valdivieso) y algunos franceses (Grandin, Charmeroy). Cabe destacar que los vinos venezolanos de Pomar son elaborados con el método tradicional. El costo de este tipo de productos generalmente es muy accesible.
Las burbujas, sean de champagne o no, nunca los dejarán mal, así que ¡a disfrutarlas con confianza!
“VANESSA BARRADAS | EL UNIVERSAL
El tapón sintético
“A los vinos jóvenes los ayuda a mantener su frescura pues son mucho más herméticos”
Desde hace algún tiempo cuando vamos a descorchar una botella de vino notamos que en vez del corcho común la misma tiene un tapón al cual usualmente se le denomina corcho sintético. Son muchas las personas que al ver este tipo de recubrimiento dejan de adquirir el producto con la creencia de que el vino será de baja calidad. No hay nada más alejado de la realidad.
El corcho que conocemos proviene de la corteza del alcornoque, un árbol que se produce mayoritariamente en Europa siendo Portugal el país que más lo desarrolla y el cual para poder ser utilizado por primera vez, deben haber pasado aproximadamente de 30 a 50 años de edad. Luego de ello se extraerá corcho cada 9 años como mínimo. Lo que le aporta al vino es una micro oxigenación que usualmente es beneficiosa para los vinos de guarda o media guarda, ya que quienes los elaboran tienen como objetivo que el producto se afine y mejore dentro de la botella con el paso del tiempo.
El tapón sintético tiene una función completamente distinta y aunque no podemos saber mucho sobre su efecto a largo plazo ya que no se ha usado lo suficientemente para llegar a una conclusión, se puede decir que a los vinos jóvenes los ayuda a mantener su frescura ya que son mucho más herméticos que el corcho y por ende los mismos no experimentarán cambios significativos en la botella.
Algunos consumidores asocian que el vino que usa estos materiales sintéticos es malo porque normalmente son económicos y jóvenes además de que usualmente se encuentran en vinos blancos, rosados y/o tintos sin paso por barrica, incluso también llegan a pensar que utilizarlos en ese tipo de caldos será para ahorrar gastos ya que los mismos se dirigen a un publico masivo.
Lo cierto es que el tapón sintético ‘que es como realmente se le debe llamar a este material’ no es económico sino que le aporta mayor protección del oxígeno que por la guarda pasa al vino y que muchas veces el uso del corcho lo beneficiará para que evolucione y de lo mejor de sí. El tapón es ideal para vinos jóvenes que no necesitan de dicha micro oxigenación.
Hay vinos para todos los gustos y diferentes momentos, a veces queremos experimentar las sensaciones que nos brinda un vino de guarda que ha evolucionado gracias al corcho y el tiempo así como también en algunas ocasiones nos provocará tomar un producto fresco y listo para degustar. Cuando consigan en los anaqueles un caldo con tapón sintético tengan la certeza de que el mismo será el más fresco que podrán disfrutar.
VANESSA BARRADAS | EL UNIVERSAL
Mercado de uvas
sábado 30 de julio de 2011 12:00 AM
Cuando vemos en un anaquel diferentes vinos muchas veces cuesta escoger alguno distinto del que normalmente estamos acostumbrados a degustar. En nuestro país es común escuchar que no existe mucha variedad y simplemente resumimos nuestra oferta a caldos chilenos, argentinos y algunas veces españoles, sin darnos cuenta de las uvas que los conforman.
A Venezuela llegan vinos del Líbano y hemos tenido caldos marroquíes, además de surafricanos, que nos han hecho viajar por el mundo sin necesidad de comprar boleto, ya que definitivamente uno puede llegar a conocer un país tan solo al degustar un producto que revele su identidad. La uva, además del suelo, serán ingredientes esenciales en su reconocimiento.
Ciertamente hay gran cantidad de vinos chilenos que aún dominan el mercado pero no debemos tan solo pensar que se resumen en tintos y que la uva Cabernet Sauvignon es la única que se da en ese país. De allí podemos probar blancos muy frescos que van más allá de un Sauvignon Blanc o un Chardonnay. También encontraremos Riesling, Gewürztraminer y Viognier, si nos vamos a las tintas conseguiremos el repunte de la Carmenere, los caldos de uva Shiraz que allá se dan exquisitamente y hasta es común probar un delicado Pinot Noir.
Si pasamos a los Argentinos y dejamos su emblemático Malbec a un lado, podremos conocer la uva Tempranillo que ha conseguido una expresión bastante distinta a la que conocemos de su tierra natal, España. Ni hablar de la Bonarda, que es una maravilla, además de todos los vinos que se hacen con mezclas de diversas uvas los cuales a mi parecer son espectaculares.
De España son reconocidos los vinos riojanos además del emblemático vino blanco gallego hecho con Albariño, pero desde hace algún tiempo también podemos encontrar productos de Castilla y Leon, Castilla-La Mancha, Campo de Borja e infinitas novedades que importadores arriesgados han agregado a su lista de ofertas; de las anteriores no solo probaremos la uva Tempranillo que además cambia de nombre y de identidad dependiendo de la región en donde se dé, sino que encontraremos Garnacha, Monastrel y Cencibel entre otras tintas.
Tenemos mucho camino que recorrer comenzando por el que ha sido trazado, solamente necesitamos ver más allá del país para abrir nuestro paladar a las uvas y las expresiones que éstas dan, las cuales junto al ambiente en donde se desarrollan, conformarán la fórmula perfecta para el disfrute de cualquier vino.
